Bruselas autoriza la adquisición de Warner Bros. Discovery por Paramount Skydance

La Comisión Europea ha aprobado la operación de 110.000 millones de dólares tras aceptar una serie de compromisos destinados a evitar una excesiva concentración en la distribución cinematográfica dentro del Espacio Económico Europeo.

La adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance ha recibido el visto bueno de la Comisión Europea, aunque la autorización queda supeditada al cumplimiento de varias medidas diseñadas para garantizar la competencia en el mercado europeo de distribución de películas.

Bruselas considera que los compromisos planteados por Paramount responden a las preocupaciones detectadas durante la investigación abierta sobre la operación y concluye que, una vez aplicados, la fusión dejará de plantear riesgos para la competencia en el Espacio Económico Europeo.

La transacción, valorada en unos 110.000 millones de dólares, dará lugar a uno de los mayores grupos mundiales del sector del entretenimiento. Con ella, Paramount incorporará activos como HBO, Max, los estudios de cine y televisión de Warner Bros., DC, CNN, TBS, TNT, HGTV y Discovery+.

El principal foco de preocupación para las autoridades comunitarias estaba en el negocio de distribución cinematográfica. La Comisión detectó que la integración podía reforzar de forma excesiva la posición de Paramount en aquellos países europeos donde comparte con NBCUniversal la empresa conjunta United International Pictures (UIP), encargada de distribuir las películas de ambos estudios.

Según el análisis de Bruselas, si los títulos de Warner pasaran también a distribuirse a través de esa alianza, los exhibidores podrían encontrarse con unas condiciones comerciales menos favorables para acceder a las películas, una situación que acabaría repercutiendo en la oferta disponible para los espectadores.

Para despejar esas dudas, Paramount se ha comprometido a abandonar su participación en UIP en todos los países del Espacio Económico Europeo —integrado por los Estados miembros de la Unión Europea, además de Noruega, Islandia y Liechtenstein— en un plazo máximo de trece meses desde que se complete la compra.

El acuerdo con Bruselas incorpora además restricciones de larga duración sobre la actividad de distribución del grupo. Durante los diez años posteriores al cierre de la operación, Paramount no podrá establecer nuevos acuerdos con Universal para distribuir conjuntamente películas en esos mercados.

Tampoco podrá reorganizar la distribución de los títulos de Warner recurriendo a empresas utilizadas por Paramount cuando estas trabajen simultáneamente para Universal o Disney en los países donde actualmente opera UIP. De la misma manera, en aquellos territorios donde Paramount y Universal ya utilizan distribuidores distintos, la compañía tampoco podrá trasladar las películas de Paramount a operadores que distribuyan al mismo tiempo los catálogos de Warner y Universal o Disney.

La Comisión Europea también examinó el posible efecto de la operación sobre la producción cinematográfica y el conjunto de la industria audiovisual europea. En ambos casos concluyó que el mercado seguirá contando con suficientes competidores para garantizar una competencia efectiva, citando entre ellos a estudios como The Walt Disney Company, NBCUniversal, Sony Pictures Entertainment, Amazon MGM Studios, A24 y Lionsgate, además de diversas productoras europeas.

La autorización europea se suma a la concedida el pasado junio por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que concluyó que la compra no suponía un perjuicio para la competencia en los mercados de televisión, streaming y producción audiovisual.

No obstante, el futuro de la operación continúa abierto en Estados Unidos. A comienzos de esta semana, un tribunal ordenó suspender temporalmente la fusión durante al menos dos semanas tras la demanda presentada por una coalición de doce estados, que cuestiona el impacto de la transacción por posibles riesgos de concentración en el mercado.

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