Quienes asisten a congresos, mercados y eventos de audiovisual saben que los últimos años están marcados por el estallido denitivo de la “burbuja de las series”. Atrás han quedado las 700 ficciones producidas anualmente en Estados Unidos, y una combinación de factores que incluyen los efectos de la pandemia de la COVID-19 y las huelgas de guionistas y actores del verano de 2023 han llevado a que el mercado de ficción se contraiga de manera notable. En una presentación en el pasado MIPCOM de Cannes, Guy Bisson, analista de Ampere Analysis, explicaba que este mercado de las series se había reducido al 75% de sus dimensiones durante la era del Peak TV, con las plataformas de streaming reduciendo sus desarrollos de ficción un 100% a principios de 2024.

Realities o ficción, ambas cosas están hoy marcadas por la incertidumbre, aunque el entretenimiento sigue siendo un recurso más eficaz cada vez que se presenta una crisis
Pero estas plataformas siguen necesitando contenido para atraer a nuevos suscriptores, y para evitar que los ya abonados se marchen, así que han pasado a fijarse en una receta que a la televisión lineal le ha funcionado desde siempre: el entretenimiento familiar. De hecho, ante el progresivo declive del consumo de televisión, es el clavo ardiendo al que se están agarrando las cadenas para continuar atrayendo público y, sobre todo, anunciantes. “Las compras de ficción se han reducido notablemente, principalmente debido al limitado retorno de la inversión frente a los importantes, y cada vez más elevados, costes de producción”, señalaba en Cannes Vanda Rapti, vicepresidenta ejectutiva de la plataforma escandinava Viaplay: “Por contra, los formatos unscripted y de reality han ganado tracción, tanto para los streamers locales como globales, porque esos programas ofrecen un retorno de la inversión más seguro y tienen costes de producción más bajos”.
EL ENTRETENIMIENTO GANA A LA FICCIÓN
En un entorno de mayor incertidumbre, esa relación más ventajosa entre gastos y beneficios convierte al entretenimiento en un recurso muy habitual cada vez que se presenta alguna crisis. Y, si tenemos en cuenta que, según datos de Barlovento Comunicación y Kantar Media, 2025 fue el año de menor consumo de televisión en España desde que se empezaron a realizar mediciones de audiencia, en 1992, es un recurso todavía más atractivo cuando se comprueba que los formatos que más sigue el público en la televisión tradicional son de entretenimiento para toda la familia, ya sean El hormiguero (Antena 3) o La Revuelta (La 1), concursos como Pasapalabra (Antena 3), reality shows como La isla de las tentaciones (Telecinco) o híbridos de talent show y programa de variedades como Tu cara me suena (Antena 3). Todos ellos aúnan varios factores que explican la pujanza actual del entretenimiento: generan evento y conversación, tanto en redes sociales como en persona, dan momentos virales (como el famoso “Montoya, por favor” de La isla de las tentaciones, que llegó a los magacines matinales de Estados Unidos) y funcionan tanto en directo como en visionado en diferido.

‘Beast Games’
Para apreciar las dimensiones de este cambio, no hay más que echar un vistazo a las novedades lanzadas por La 1 en 2025. De veinte estrenos, solo tres fueron ficciones (Asuntos internos, Weiss & Morales y Ena), mientras el entretenimiento dominaba el resto, desde dating shows (¿Algo que declarar?) a concursos (That’s my jam, La pirámide), talent shows (Aria. Locos por la ópera), espacios de humor (Cuánto, cuánto, cuánto, La garita) y hasta factuals con un toque de competición (Hasta el fin del mundo). El ratio de éxito de estos programas ha sido muy desigual, pero que se vieran en pantalla marca claramente el cambio de estrategia de La 1 hacia la potenciación del entretenimiento. Que es un cambio que se intuye también en Movistar Plus+, uno de los grandes productores de ficción en España, que recuperó, tras la salida de Domingo Corral, el cargo de director de Entretenimiento y No Ficción que había ostentado Fernando Jerez hasta 2023, nombrando para él a Hugo Tomás. De todas maneras, con Corral ya se estaba abriendo el campo de lo que la compañía considera producción propia, con los ejemplos de Las Berrocal y Verdeliss, 7 maratones 7 continentes 7 días, que se centraban en influencers y famosos.

‘Las Berrocal’
Es cierto que, bajo el paraguas de “entretenimiento”, pueden caber formatos que entren más en el factual o en el infotainment, pero es que la mezcla de géneros es una tendencia cada vez más al alza. Hasta el fin del mundo, por ejemplo, integra un lado de competición, otro de reality y otro ligeramente de factual al seguir a varias parejas de famosos que participan en una suerte de carrera por América Latina para llegar las primeras a un destino que desconocen de antemano. Para ello, tienen que procurarse ellos mismos el transporte hasta la siguiente etapa, dando una pequeña vuelta a formatos similares como The Amazing Race o Pekín Express.
Lo que sí tiene en común con otros programas de entretenimiento estrenados recientemente en España es que es un formato importado, en este caso, de BBC. Durante el tercer trimestre de 2025, y según un estudio de la consultora The WIT, el 12,2% de los estrenos de esos meses en España eran adaptaciones, triplicando las cifras en todo el mundo. Y, además, el 11,1% de estos nuevos programas eran reboots, revivals o spin-offs de éxitos consolidados, también por encima del 10,8% promedio en el resto del mundo.

‘La Revuelta’
EL PESO DE LAS PLATAFORMAS
La recuperación de IPs es una de las grandes tendencias del sector no solo en la ficción. El grupo Banijay, que es uno de los grandes titanes del entretenimiento, llevó al último MIPCOM, precisamente, varios formatos que actualizaban viejos éxitos suyos, como Fear Factor, y otros que se habían presentado originalmente en YouTube y, dada su buena acogida allí, habían dado el salto a televisión, como el neerlandés Let’s play ball, una competición por equipos en la que deben echar a rodar una pelota gigante por diferentes ciudades y regiones.
Es un ejemplo de cómo una de las señas de identidad de este nuevo entretenimiento es el traspaso de internet a la televisión y las plataformas de streaming. Un meme como las tartas hiperrealistas que simulan ser otros objetos termina generando el concurso ¿Es una tarta? en Netflix, y Prime Video convirtió en Beast Games los retos que el influencer MrBeast compartía con sus seguidores. Las plataformas son uno de los actores principales en la pujanza de estos formatos porque los han identificado como una parte importante de su estrategia para seguir generando beneficios ahora que los planes con publicidad se han consolidado. Damien Bernet, vicepresidente de publicidad de Netflix en Europa, aseguraba el año pasado que, solo en Reino Unido, el 55% de los suscriptores de la plataforma habían optado por el plan con anuncios, y apuntaba que “antes de que lanzáramos el plan con publicidad, muchos anunciantes nos decían ‘estamos perdiendo espectadores que se han ido de la televisión al streaming’. Ahora pueden dirigirse de nuevo a esas audiencias”.

‘Operación Triunfo’
Y, para atraer a esos anunciantes, las plataformas se han transformado en la televisión de toda la vida con su apuesta por, precisamente, formatos de entretenimiento que ya habían funcionado en su emisión lineal, caso de Operación Triunfo en Prime Video, o variaciones de dating shows como Confianza ciega y La isla de las tentaciones, transformados en Netflix en Amor con fianza. La N roja es, tal vez, quien más ha apostado por el entretenimiento con una gran variedad de formatos. Del peso inicial de los dating shows como Jugando con fuego, ha pasado a competiciones más extremas como la coreana Habilidad física: 100, que enfrenta a cien concursantes a pruebas físicas que los llevan al límite, y hasta una adaptación a competición real de los juegos infantiles de El juego del calamar, sin la parte de las ejecuciones de los perdedores. De hecho, esa serie parece ser también la inspiración para otros concursos del catálogo de Netflix como La selección final o El plan del diablo.
Y es que, en parte, los programas de competición buscan ser cada vez más extremos, añadiendo elementos de reality y, en muchas ocasiones, tirando de la curiosidad que genera en el público ver a famosos participando en las pruebas. La cadena neerlandesa RTL, por ejemplo, estrenó en 2025 Pandora’s Box, que llevaba a varias celebridades a un viaje por el Mediterráneo en el que competían en diversos juegos y debían mantener siempre cerrada la famosa caja. Y Fox Reality Channel tiene uno de los formatos más populares en el último MIPCOM, Solitary, en el que nueve concursantes se encierran individualmente en celdas de aislamiento, sin más contacto con el exterior que con una voz robótica llamada Val.
Al mismo tiempo, y aunque parezca contraproducente, el entretenimiento busca un tono más amable y menos estridente de los Gran Hermano o los MasterChef que triunfaban en el pasado. Ahí está, en parte, la razón del éxito y la longevidad de The Great British Bake Off, sus adaptaciones internacionales (como Bake Off en España) y las variaciones que han surgido a su alrededor, centradas en la cerámica (The Great Pottery Throw Down) o la costura (The Great British Sewing Bee). Son programas de competición, pero se apuesta más por la personalidad de los participantes que por su competitividad, aunque solo pueda haber un ganador al final.

Y otra pata importante en este resurgir del entretenimiento es la pujanza de los factual. Estos híbridos de documental y entretenimiento se han convertido en piezas codiciadas para cadenas de, por ejemplo, Latinoamérica y para bastantes temáticas que han ido sustituyendo las series de ficción por estos títulos. “Estamos viendo un interés creciente y sostenido en la unidad de historia natural de BBC Studios y en su programación de factual”, afirmaba en Cannes Paula Teruko, directora de ventas de contenidos de BBC Studios para Latinoamérica y los Estados Unidos hispanohablantes: “La historia natural tiene mucho atractivo porque ofrece tanto prestigio global como interés para toda la familia”.
LOS NUEVOS PROGRAMAS DE MODA
De Reino Unido, precisamente, procede el que podemos decir que es el formato de moda en los últimos años: The Traitors. Es una versión a lo grande, y con diferentes pruebas entre sesiones de “asesinatos”, de un juego popular como El pueblo duerme, conocido también como Hombres lobo de Castronegro o Mafia. En todos los casos, hay varios “traidores” entre los jugadores, que deben “matar” uno a uno al resto sin ser descubiertos. El formato, de BBC, tiene una versión igualmente exitosa en Estados Unidos y ha impulsado, por ejemplo, que Studiocanal transformara en programa el ya mencionado Hombres lobo de Castronegro, con el título de Werewolves. En España, HBO Max emitió una edición con famosos y, actualmente, es Atresmedia quien tiene los derechos del formato.

‘The Traitors’
Mientras España importa más formatos de los que exporta (con Tu cara me suena como verdadera campeona reciente en ese aspecto, seguido por El desafío), donde está la competencia más fuerte para la televisión tradicional es en internet y en redes sociales, que se han llevado algunos de sus éxitos a su terreno. El caso más claro, y polémico, es La casa de los gemelos, una suerte de Gran Hermano creado por dos influencers conocidos conjuntamente como Zona Gemelos, que lo emiten en directo en YouTube y en la plataforma australiana Kick.
Este artículo ha sido publicado en el número de Tivù España de enero/febrero de 2026, que puedes descargar gratis o suscribirte para recibirlo.
© REPRODUCCIÓN CONFIDENCIAL
'Amor con fianza' es el reality presentado por Mónica Naranjo y estrenado en su día en Netflix




