Especial TDT 20 años después: ¿Cuál es su futuro?

Lo que en 2005 echaba a andar con la promesa de una mayor variedad de canales, temáticas y calidad de emisión ha acabado concentrando en manos de unas pocas empresas y viendo cómo los espectadores se mudan a las OTT y los canales FAST.
Una de las series con más éxito de la TDT, 'La que se avecina'

El año 2026 arrancaba con dos noticias que se han convertido en el pan nuestro de cada día en la TDT. Por un lado, Paramount Network cerraba sus emisiones, redundantes con los contenidos que su compañía ofrece en Pluto TV y en SkyShowtime, y siguiendo el camino que antes habían transitado, por ejemplo, Disney Channel; por el otro, en su lugar empezaba a emitir Squirrel 2, canal de series y películas para el público generalista propiedad de Squirrel Capital, la antigua Vértice 360, dedicada a la publicidad y la creación de contenido para canales digitales y medios de comunicación. En la última década de vida de la TDT, que cumplió veinte años en España el pasado mes de noviembre, se ha vuelto muy habitual que canales propiedad de grandes empresas del entretenimiento desaparezcan ante el enfoque puesto por dichas empresas en el streaming. La misma Paramount ya había cerrado anteriormente MTV, que había empezado sus emisiones en 2010, durante una época de bonanza de la TDT, y había desaparecido en 2014, pasando a estar disponible solo como canal de pago. 

La promesa de una televisión con mayor variedad de canales y temáticas, gratuita y con una alta calidad de emisión solo se ha cumplido en determinados momentos, y ahora atraviesa los mismos problemas que el resto de la televisión lineal en abierto. “Creo que, en su momento, la TDT ya tuvo un comienzo poco positivo, porque venía de la experiencias de Quiero TV y de todo ese trabajo en relación a la interactividad, y todas las posibilidades que parecía que podía dar esta nueva tecnología no se fueron cumpliendo. Con el paso de los años, creo que ha servido más para crear una oferta un poco artificial que para dar una auténtica programación alternativa (…). Fue una necesidad tecnológica, pero que la industria no ha llegado a utilizarla como un verdadero motor para la creatividad, y por eso la valoración inicial de que era, en gran medida, una promesa incumplida”, explica Conchi Cascajosa, profesora titular de Comunicación Audiovisual en la universidad Carlos III de Madrid, y ex presidenta interina de RTVE: “El hecho de que las audiencias en España de la televisión en abierto se hayan erosionado tanto creo que ha contribuido a ello, porque es evidente que, para poder producir y ofrecer un contenido que no sea refrito, hay que tener ingresos publicitarios”. 

El logo de Quiero TV, la primera y fugaz plataforma de pago de la TDT, nacida en 2000

Según un estudio de Barlovento Comunicación, en 2025, los minutos diarios de consumo de la TDT fueron 283, un 2,4% menos que el año pasado, y los minutos por persona cayeron un 5,8% con respecto a 2024, hasta 161 minutos. El promedio de espectadores diarios también descendió en comparación con 2024; la televisión lineal (que incluye a la TDT) congregó diariamente a 26,7 millones de espectadores, 761.000 menos que el año anterior. Pero, a cambio, el total de espectadores únicos que vieron la televisión tradicional subió hasta los 46,8 millones. Incluso las cifras a la baja afianzan la posición predominante de la televisión lineal en el consumo de los espectadores, aunque su competencia vaya ganando terreno y, sobre todo, cada vez más personas se decanten por el consumo híbrido, que es la utilización de las apps y de internet directamente en sus televisores conectados. 

LOS ORÍGENES DE LA TDT 

La puerta a este panorama se abrió el 30 de noviembre de 2025, cuando comenzaron oficialmente las emisiones de la Televisión Digital Terrestre, o TDT. El propósito detrás de su puesta en marcha era reorganizar el espectro radioeléctrico y, en realidad, había tenido una primera experiencia en 2000, con el nacimiento de la plataforma Quiero TV, que aprovechaba el Plan Técnico Nacional de la Televisión Digital Terrestre aprobado un año antes. Quiero TV, propiedad de Retevisión, se presentaba con su propio descodificador y una oferta de 14 canales y servicios de conexión a internet, que todavía no estaba tan implantada de manera general en los hogares españoles como ahora. Pretendía competir con las dos plataformas digitales de pago, Vía Digital y Canal Satélite Digital, pero apenas sobrevivió dos años ante la imposibilidad de rentabilizar su modelo de negocio. 

Así que, cuando la TDT empezó a funcionar en serio en 2005, las propuestas de canales eran menos ambiciosas. Otorgados por concurso público, inicialmente había veinte de ellos: cinco de TVE (incluido uno infantil, Clan, y Teledeporte), tres para Antena 3 TV (con el femenino Nova y el juvenil Neox), cinco para Telecinco (con un inicial Telecinco Sports y Factoría de Ficción), tres de Sogecable (incluidos dos que ya emitían en pago, como CNN+ y Los 40 Latino), dos del grupo Vocento (el generalista Net TV y el musical Fly TV) y dos de Unidad Editorial (Veo TV y una señal que alquiló a Intereconomía, entonces solo una emisora de radio). Estos canales comprendían las cadenas tradicionales, desde La 1 a la recién nacida Cuatro, y otras temáticas que se dedicaban, en su mayoría, a las series, los deportes y la música. 

‘Alerta Policía’ (DMAX)

En 2006, con el nacimiento de laSexta, se amplió la oferta también a las autonómicas, y a la TDT anunció le quedaba un último hito importante: el apagón analógico de 2010. A partir de ese año, todos los canales emitían exclusivamente en digital y entraban nuevos operadores, desde cadenas locales (como la extinta red Localia) a versiones en HD de las tradicionales. Veo TV y Net TV ya habían desaparecido y, en su lugar, podían verse Discovery Max, Disney Channel, MTV o 13 TV, que alquilaban el espacio a los propietarios de la licencia. Esa fue la época de mayor expansión de la TDT, con diferentes idas y venidas de canales marcadas, por ejemplo, por un reparto de licencias sin concurso público que se corrigió en 2014, una nueva tanda de adjudicaciones en 2015 y el inicio de la interactividad en 2018, con la puesta en marcha de la plataforma LovesTV, que reúne a las principales cadenas generalistas. 

EL PANORAMA ACTUAL DE LA TDT 

El 20 aniversario de la TDT llega con un panorama de canales que mantiene bastantes de los que iniciaron el servicio (como las generalistas), pero ha vivido, al mismo tiempo, una gran transformación. Los experimentos de tener canales de pago en TDT han fracasado, caso de Gol TV, y los intentos iniciales de surtir a los programas temáticos de producción propia tampoco han tenido continuidad, Conchi Cascajosa pone el ejemplo de la serie Museo Coconut en Neox, y recuerda que “los grupos con un poquito más de músculo sí que pudieron apostar porque estos canales dirigidos a audiencias especializadas pudieran tener una producción propia. Por ejemplo estoy pensando en Museo Coconut, algunos programas de humor, Divinity, también hizo algunas experiencias eh interesantes, ¿no? Pero el problema es que la televisión ha ido creciendo, es decir, la TDT no se puede quedar al margen de todo el proceso de inflación y de crecimiento de costes tan grande que ha vivido el sistema audiovisual en las últimas dos décadas, mientras que los ingresos publicitarios han ido descendiendo y muchos de estos grupos se estaban haciendo la la competencia a ellos a ellos mismos”. 

Canal Boing, orientado al público infantil

Los propietarios de varias de las licencias originales han alquilado sus señales a otras empresas. En una de las de Veo TV, por ejemplo, se emite DMAX, del grupo Warner Bros. Discovery, y entre los operadores que entraron más adelante figuran, entre otros, Real Madrid TV, Grupo Kiss FM (con DKiss) o Secuoya (que tiene Ten), pero quienes poseen la mayoría de los canales son RTVE, Atresmedia y Mediaset. Estos dos últimos, además, instauraron una pauta única publicitaria entre su canal principal y los secundarios, reduciendo los espacios para anuncios. Esos canales secundarios se han especializado mucho y, en ese aspecto, algunos han conseguido funcionar bien gracias, por ejemplo, al tirón de las telenovelas turcas en Nova y Divinity o al reducto de la programación infantil en abierto que todavía son Clan y Boing. 

Clan TV, otro canal dirigido al público infantil

“Uno de los grandes éxitos de la TDT han sido, sin duda, los canales secundarios, que sí que ha ofrecido una cierta competencia, sobre todo de cara a los espectadores que no querían pagar o que no podían pagar plataformas de pago o los servicios de vídeo bajo demanda que empezaron a generalizarse a partir del o 2015”, señala Cascajosa, que apunta que “tengo la sensación que, desde el punto de vista de la audiencia, sí que estos canales han encontrado su hueco y, de hecho, cuando más o menos se miran los índices de de audiencia, sin ser extraordinariamente competitivos muchos de ellos, sí que se han ido encontrando con audiencias bastante bastante significativas”. En diciembre de 2025, por ejemplo, y según datos de GECA, las temáticas de TDT tuvieron un 27,6% de cuota de pantalla, por encima de los canales de pago (12,2%) y creciendo un 0,1% con respecto al mes anterior. Ese aumento contrastaba con el 1,3% menos de share de las generalistas, que se quedaba en el 48,4%. 

Imagen de ‘Museo Coconut’, que se emitió por vez primera en Neox en 2010

EL FUTURO DE LA TDT 

Con un público cada vez más fragmentado, estos canales temáticos de la TDT pueden tener mejores perspectivas de futuro dentro de la competencia que las OTTs y plataformas como YouTube suponen para la televisión tradicional, pero no están exentos de desafíos. Uno de ellos puede ser que la TDT genere mucho menos interés que antes; el gobierno anunció el año pasado su intención de otorgar un nuevo canal en el servicio en 2026, pero uno hubo tantas operadoras interesadas en obtenerlo. Al final, será uno temático de RTVE, dedicado a la cultura, que empezará a emitir el próximo verano. Las razones detrás de ese escaso interés por hacerse con el nuevo canal podrían estar, en palabras de Cascajosa, en que “debido también a la dificultad de de rentabilizarlos, más allá de cuestiones políticas y empresariales de otro de otro tipo, lo que es evidente es que, seguramente, muchas empresas acaban renunciando a este tipo de licencia porque, directamente, no encuentran la manera de poder rentabilizarlo”. 

La TDT ofrece contenidos dedicados desde a los alienígenas hasta informativos, como es el caso de ‘El Gato al Agua’ de El Toro TV

Al fin y al cabo, la inversión publicitaria en televisión para 2025 fue de un 5% menos que el año anterior, sumando unos 1.750 millones de euros, de los que el 80% se concentraron en los canales propiedad de Atresmedia y Mediaset. La TDT, por lo tanto, no se libra de la incertidumbre que vive el sector, y que Cascajosa reconoce que “me parece que que este modelo nació para una coyuntura muy concreta, que fue transformada por la crisis económica y que, ahora, este cambio de paradigma de consumo, seguramente, lo está llevando a cierto callejón sin salida. Es posible que muchas de estas plataformas acaben quedando estricta y exclusivamente para para repeticiones o para contenidos muy de nicho”. 

Este artículo ha sido publicado en el número de Tivù España de enero/febrero de 2026, que puedes descargar gratis o suscribirte para recibirlo.

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