El panorama televisivo español incorporará un nuevo operador este otoño. La sociedad Siete (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo), ha fijado el 5 de noviembre como la fecha elegida para el lanzamiento de La Séptima, el nombre definitivo de la nueva cadena nacional en abierto que buscará hacerse un hueco en un mercado dominado desde hace años por los grandes grupos audiovisuales.
La puesta en marcha del canal no supondrá un estreno completo desde el primer día. La compañía ha diseñado un calendario escalonado que comenzará con emisiones iniciales y una oferta de contenidos limitada, ampliando progresivamente la programación durante los primeros meses de actividad hasta configurar una parrilla estable.
La estrategia empresarial sitúa a Cuatro y La Sexta como sus principales referencias competitivas. La intención des captar la atención del público una programación centrada en la actualidad y en los nuevos formatos televisivos, lo que se conoce como ‘infoentretenimiento’.
Para desarrollar el proyecto, se prevé una inversión de entre 20 y 25 millones de euros durante sus tres primeros años de vida. Más de la mitad de ese presupuesto se destinará al primer ejercicio, cuando se concentrarán las principales inversiones en infraestructura, equipamiento y desarrollo operativo, según ha detallado José Miguel Contreras, uno de los principales impulsores de la cadena.
El accionariado de Siete está repartido entre cuatro socios principales. Entre ellos figura Andrés Varela Entrecanales, con experiencia previa en el sector audiovisual tras participar en la creación de Globomedia y formar parte del consejo de Prisa. También participan el empresario Diego Prieto, el argentino José Luis Manzano, presidente de Integra Capital, además de un grupo de inversores externos.
El origen del proyecto se remonta a las discrepancias surgidas dentro del accionariado de Prisa. Inicialmente se planteó la posibilidad de que el grupo de comunicación impulsara directamente esta nueva licencia de televisión. Sin embargo, la negativa de la dirección de la compañía llevó a los promotores a desarrollar el canal de forma independiente.
La estructura de gobierno de la nueva empresa se apoyará en un consejo de administración integrado por ocho miembros. Cada uno de los cuatro accionistas de referencia designará dos representantes, una fórmula con la que se pretende equilibrar el peso de todos los socios en las decisiones estratégicas.
En el plano técnico, Siete ha confiado el desarrollo de sus instalaciones al grupo Toboggan, que asumirá la construcción de las oficinas, los estudios, los decorados y el resto de la infraestructura audiovisual necesaria para el funcionamiento del canal. El contrato tiene un valor estimado de entre 7 y 8 millones de euros.
La elección del 5 de noviembre responde también a cuestiones técnicas. Ese día coincide con el proceso de reorganización de frecuencias de la televisión digital terrestre, una circunstancia que facilitará que los espectadores puedan localizar la nueva señal. La normativa otorgaba a la compañía margen para iniciar las emisiones hasta el 28 de noviembre.
Aunque la televisión será el eje principal del proyecto, la estrategia contempla una presencia digital desde antes del inicio de las emisiones. La Séptima se concibe como una plataforma multimedia en la que los contenidos distribuidos a través de internet complementarán la actividad del canal lineal y abrirán nuevas vías de ingresos.
Su llegada supone el primer intento de crear una nueva televisión generalista de ámbito nacional desde que Cuatro y La Sexta comenzaron a emitir en 2006, antes de integrarse posteriormente en Mediaset España y Atresmedia, respectivamente.
La empresa confía en atraer anunciantes interesados en diversificar sus inversiones más allá del actual duopolio televisivo. Además de la experiencia de Varela Entrecanales en el sector audiovisual, el proyecto cuenta con el respaldo de Integra Capital, grupo que recientemente reforzó su presencia en Latinoamérica tras hacerse con los activos operativos de Telefónica en Perú.
Según las previsiones incluidas en el plan de negocio, La Séptima espera alcanzar una facturación cercana a los 40 millones de euros en 2029, un volumen de ingresos que serviría de base para lograr el equilibrio financiero y comenzar a obtener rentabilidad a partir de 2030.
© REPRODUCCIÓN CONFIDENCIAL
© @la_septima_tv





