El panorama audiovisual del Reino Unido afronta uno de sus mayores cambios de los últimos años. Después de semanas de especulaciones, Sky Group ha confirmado la adquisición de la división de ‘Media & Entertainment’ de ITV en una operación valorada en 1.600 millones de libras.
La transacción comprende la incorporación a Sky de los canales de televisión de ITV y de ITVX, la plataforma de vídeo bajo demanda del grupo británico. Con este movimiento, Sky busca reforzar su posición frente a las grandes plataformas internacionales y ampliar su peso en el mercado del entretenimiento.
El desembolso inicial ascenderá a 1.200 millones de libras en efectivo. A esa cantidad podría sumarse un pago adicional de 200 millones durante la segunda mitad de 2028, condicionado a los ingresos publicitarios que obtenga la división en 2027.
El acuerdo incluye también un importante compromiso de inversión a largo plazo. Sky destinará 2.100 millones de libras durante los próximos cinco años a la producción de contenidos desarrollados por ITV Studios, la división de producción televisiva de ITV, que permanecerá como el principal negocio de ITV. Además, como parte de la reorganización empresarial, Comcast transferirá a ITV la productora Love Productions por 200 millones de libras.
La compra responde a la intención de Sky de ganar peso gen un mercado que está cada vez más dominado por grandes operadores internacionales de streaming y plataformas digitales. La integración permitirá reunir bajo un mismo grupo una parte muy significativa del consumo televisivo británico. Y es que según las estimaciones difundidas por la propia compañía, la futura entidad concentrará cerca del 20% del consumo de televisión en los hogares del Reino Unido, situándose únicamente por detrás de la BBC y por delante de YouTube.
Pese al cambio de propiedad, Sky ha confirmado que los canales de ITV conservarán su condición de servicio público y mantendrán una identidad editorial diferenciada dentro del nuevo grupo.
Antes de completarse definitivamente, la operación deberá recibir el visto bueno de los organismos reguladores británicos. Tanto la Competition and Markets Authority como Ofcom examinarán el impacto de la concentración sobre la competencia en el mercado audiovisual.
Algunos analistas consideran que la unión entre los canales de ITV y el negocio televisivo de Sky podría concentrar más del 70% de la publicidad emitida en televisión en el Reino Unido. Este escenario podría obligar a imponer determinadas condiciones para autorizar la compra. Entre las posibles medidas que se barajan figura la obligación de que Sky renuncie a algunos de los acuerdos comerciales que mantiene actualmente para gestionar la venta de publicidad de terceros operadores, como Channel 5, propiedad de Paramount Global.
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